Orígen

La aparición del café en Italia se remonta a el siglo XVII cuando los otomanos dejaron tras de sí sacos de café. El café en Italia es una tradición sagrada, es una cultura compartida en todo el país. Hay muchos tipos de café, dependiendo de la región y del momento del día pero todos coinciden en que hay un ritual para la preparación y el consumo del café. Es un brebaje que se obtiene a partir de granos tostados y molidos. Actualmente es una bebida estimulante por su cafeína.

Teniendo en cuenta la tradición actual que tienen los Italianos con el café, casi se puede pensar que  fueron ellos los descubridores. Pero lo cierto es que el café tardó un tiempo en incorporarse como bebida popular, tradicionalmente era un producto usado solo por los más ricos de la ciudad ya que era una bebida con propiedades medicinales.

Con el tiempo, el café se fue abaratando y empezaron a abrirse muchas casas de café, empezando a crearse de esta forma la cultura del café.

 

Dependiendo del momento del día el café que se consume es uno u otro, para la mañana podemos encontrar estos tipos:

Expresso

Uno de los cafés más conocidos de Italia es el expresso, y también el más sencillo. El expresso es, al fin y al cabo, cafe natural molido que se sirve en una pequeña taza con 3 centrímetos de líquido y una capa espesa de crema. El verdadero italiano toma el expresso a lo largo del día pero nunca para desayunar. Sin incorporar azúcar, es una experiencia que prefieren degustarla de forma muy intensa.

Capuccino

El capuccino es una bebida que es típicamente consumida en los desayunos, ya que lleva leche. Nunca verás a un italiano consumiendo un capuccino a las 11 de la mañana.

El capuccino se hace con leche, expresso y espuma de leche y, por norma general se sirve en una taza ancha y grande. Es común encontrar el capuccino con un poco de canela molida o cacao en polvo.

Estos dos son los cafés más comunes y más populares de Italia.