Es cierto que por rutina muchas veces hacemos las mismas recetas, y sobre todo en las pastas. Por falta de imaginación, por falta de conocimiento, entre otras razones. Para cambiar la receta de la pasta, y no comer siempre lo mismo, os traemos hoy al blog una receta italiana típica y muy popular.

El auténtico Pesto de albahaca o Pesto a la Genovese:

Ingredientes:

-50gr de hojas de Albahaca. En ningún momento se incluye el tallo, ya que amarga el sabor.

-70gr de Queso Parmigiano Reggio. Se trata de un queso de consistencia dura y granular, se usa principalmente rallado o gratinado. Posee grandes cantidades del quinto sabor, el unami. Y su producción se encuentra regulada por la denominación de orígen protegida.

-30gr de queso Pecorino. El queso Pecorino es la variedad italiana de un queso curado, elaborado a partir de la leche de oveja.

-35gr de piñones

-1 diente de ajo

-una pizca de sal gorda

-80ml de Aceite de Oliva Virgen Extra

Receta:

En primer lugar se separan las hojas de la albahaca del tallo, se lavan y se secan muy bien. Eliminar el agua es un paso importante ya que la albahaca es muy delicada y fácilmente oxidable.

En segundo lugar, mientras las hojas se terminan de secar, procede a rallar el queso Parmigiano y el Pecorino. Posteriormente pela el ajo y prepara los piñones.

En tercer lugar, se colocan los ingredientes y la mitad del aceite en el vaso de una batidora y se empieza a batir. Antiguamente se hacía en un mortero, pero con la batidora, si se elabora de manera rápida, no tiene porqué notarse la diferencia.

Cuando hayas obtenido una pasta melosa, añades el resto del aceite y ya está conseguida la salsa para pasta.

Como dato, se puede conservar el pesto en la nevera en un tarro de cristal durante tres días. También se puede congelar durante meses.

También es posible sustituir los piñones por otros frutos secos o el queso pecorino por un buen queso de oveja.

Como podéis ver no es una receta difícil, se necesitan los ingredientes concretos, es la mayor dificultad.

Espero que la disfrutéis y sobre todo, que comáis rico.