El tiramisú es el postre de Italia más reconocido en todo el mundo. Concretamente en Véneto en los años cincuenta. A dicho postre no se le puede adjudicar una historia concreta, como suele pasar con todos los orígenes de las recetas reconocidas, la única certeza es que proviene del Norte de Italia.

Es un postre frío de cuchara, compuesto por mascarpone, un queso cremoso y dulce proveniente de Lombardía y elemento principal del postre. Otro de los ingredientes son las galletitas dulces y ligeras, conocidas en España como el Bizcocho de soletilla, en Italia recibe el nombre de biscotti Savoiardi (provenientes de Saboya), aportan el toque crujiente y seco del plato.

El nombre se dice que deriva de la expresión italiana “te tira su” destinada a subir el animo, sería algo así como “levantate!”. Las malas lenguas dicen que esa expresión puede provenir también de los supuestos ingredientes afrodisíacos que tiene. No nos demoramos más y os mostramos a continuación el preparado de la receta original.

Ingredientes:

2 Claras de huevos

4 Yema de huevos

100gr de Azúcar                                                       

400gr de queso Mascarpone

200 gr Bizcochos de soletilla

175 ml Café

200gr de chocolate negro rallado o cacao en polvo

Tiempo de realización:

Elaboración del postre….1h

Tiempo de reposo…mínimo 2h, aunque lo ideal es que se tire un buen tiempo en el frigorífico, por ejemplo, una noche completa.

Nivel de dificultad:

Fácil. Aunque no está de más que tengamos en consideración ciertos datos.

Elaboración:

El tiramisú se realiza con huevo crudo, por lo que es importante tener cierto cuidado con la manipulación del mismo, sobre todo si va a ser consumido por niños o personas mayores. Uno de nuestros consejos es lavar bien el huevo antes de usarlo, con agua e incluso frotarlo con un estropajo. Lavarte las manos posteriormente. No romper los huevos en el mismo recipiente donde hagamos el preparado y no dejar el preparado a temperatura ambiente más de 10-15 minutos. Tras estos apuntes os decimos los diferentes pasos del preparado.

El primer paso es poner una cafetera con café al fuego y dejamos que se enfríe. Acto seguido nos disponemos a separar las claras de las yemas. Una vez separadas, se le incorpora el azúcar a las yemas y se baten con las varillas hasta que quede una una masa espesa y blanquecina.

En segundo lugar batimos el mascarpone en un bol, la idea es tratar de eliminar todos los grumos. Tras ésto le añadimos la crema de yemas y azúcar y removemos. Metemos la mezcla en el frigorífico.

El paso tercero es añadir una pizca de sal a las claras y batimos con varillas también para montarlas en punto de nieve. Una vez montadas se le añade la mezcla anterior (yema y mascarpone). La idea es que se mezcle bien pero tratando de no remover en exceso para que no se baje el punto de nieve. Si removemos con una espátula de silicona mucho mejor. Se mueve con movimientos circulares y enérgicos. Si en la mezcla quedan grumos no pasa nada. Metemos la mezcla en el frigorífico.

A continuación preparamos los bizcochos de soletilla. Vertemos el café en un plato hondo y mojamos las unidades de soletillas rápidamente. Hay que tener cuidado ya que absorben muy rápido.

Cogemos los tarros donde vayamos a montar el tiramisú y se le pone una capa de la mezcla, la siguiente de soletilla empapada en café, podemos partirla en trozos. Se le añade otra capa de la mezcla mascarpone y así sucesivamente todas las capas que queramos incorporarle. El único dato importante es que la última capa debe ser de la mezcla mascarpone y tras esto, el postre va directo al frigorífico. Es importante tapar el recipiente con film transparente.

Se deja reposar.

Antes de servir incorporarle las virutas de chocolate y cacao ¡y listo!