Helado y Gelato

Cuando vamos a Italia y pedimos un Gelato, cometemos el error de creer que es lo mismo que el helado que nosotros conocemos. No es el caso en absoluto. El gelato italiano está compuesto casi en su totalidad de leche, teniendo así menos cantidad de grasa. El helado por el contrario es una mezcla entre crema y leche.

Otra gran diferencia entre el gelato y el helado es el proceso de elaboración y con ello el acabado final.

El helado se bate más rápido, y hace que se “monte” adquiriendo más volumen por el volumen de aire adquirido en proceso. El gelato en cambio se bate más despacio haciendo que el resultado final sea una masa más densa.

Una de las diferencias principales es la temperatura. A la hora de servir, el gelato, está mucho más frío que el helado, precisamente por la forma del preparado.

Un poco de historia

Habiendo ubicado un poco el gelato, hay que decir que éste tiene unas características únicas, es una receta que se hace de generación en generación, es una receta muy tradicional que se pasa de uno a otro dentro de la familia.

El gelato empezó a cocinarse en la Antigüedad clásica, cuando los pueblos empezaron a conservar los productos en hielo. Finalmente, con esta técnica, se popularizó mucho una mezcla refrescante de hielo y zumo que guardaban bajo tierra.

Es característico también del gelato Italiano la amplia variedad de sabores, es muy dificil entrar a una heladería Italiana y no querer probarlos todos, porque no son los sabores que nos solemos encontrar. Son originales e incluyen porciones de fruta, de chuches, de chocolatinas, y es tan amplio el abanico como puedas imaginar.

El gelato lo sirven tanto en un barquillo como en tarrina, depende de tu gusto, pero no puedes irte de italia sin probar esta delicia tradicional.